Esto es un dilema al que muchos hogares se enfrentan debido a la situación inmobiliaria actual. Por un lado, tenemos pisos antiguos en los que la lavadora quedaba relegada a un pequeño espacio en el patio interior. Por otro, muchas promociones más recientes han prescindido del lavadero para ganar unos metros útiles que se destinan a otras estancias.
Si entramos a vivir en una vivienda que no dispone de un espacio específico para realizar la colada, existen diferentes soluciones que pueden adaptarse tanto a la distribución del inmueble como a las necesidades de quienes viven en él.
Puede parecer una decisión sencilla, pero la lavadora necesita una toma de agua, un desagüe y una conexión eléctrica específica. Por ello, su ubicación condiciona las instalaciones de fontanería, la distribución del mobiliario e incluso el diseño de la vivienda cuando se plantea una reforma parcial o completa.
La mejor ubicación para la lavadora
Para esta cuestión no existe una respuesta rotunda y universal que funcione para todos. La opción más adecuada depende de la distribución de la vivienda, el estado de las instalaciones y del alcance de la reforma.

Instalar la lavadora en la cocina
Suele ser una de las soluciones más prácticas gracias a la proximidad del fregadero. Esto facilita la conexión a las tomas de agua y al desagüe, reduciendo la complejidad de la instalación y, en muchos casos, el coste de la reforma.
Además, si el mobiliario se diseña a medida, la lavadora puede quedar completamente integrada tras un frente de armario, manteniendo una estética uniforme. Es una solución especialmente interesante en las cocinas con diseños abiertos, donde se busca que todos los elementos queden perfectamente integrados en el conjunto.

Instalar la lavadora en el baño
El baño también se presenta como una buena alternativa porque dispone de las conexiones necesarias para la instalación. En este caso, es importante estudiar la distribución para asegurarse de que la lavadora no dificulte el uso diario ni reduzca el espacio de paso.
Cuando se trata de baños pequeños, cada centímetro cuenta. Una buena planificación permitirá aprovechar el espacio sin renunciar a la comodidad. Además, conviene valorar aspectos como la ventilación y la accesibilidad para realizar futuras tareas de mantenimiento o reparación.
Crear una zona de lavandería durante la reforma
Si vas a realizar una reforma integral, no es necesario adaptarse a la distribución existente ni limitarse a la cocina o al baño. En muchas ocasiones es posible redistribuir la vivienda para crear una zona de lavandería completamente integrada.
Algunas ubicaciones que suelen ofrecer muy buenos resultados son:

Con un buen trabajo de carpintería a medida, es posible ocultar la lavadora y la secadora tras puertas perfectamente integradas con el resto de la vivienda. Además de mejorar la estética, esta solución permite ganar espacio de almacenamiento y adaptar el mobiliario a las necesidades de cada familia.
La importancia de la planificación más que la ubicación
La lavadora no es un electrodoméstico que pueda colocarse en cualquier rincón de la vivienda. Su ubicación debe definirse durante la fase de planificación para que las instalaciones de fontanería, evacuación de aguas y electricidad queden correctamente resueltas desde el inicio.
Estudiar todas las posibilidades antes de comenzar la obra permite aprovechar mejor el espacio disponible y evitar modificaciones una vez iniciada la reforma.
En Refornova analizamos cada proyecto de forma personalizada para encontrar la distribución que mejor se adapte a cada vivienda. Gracias a una buena planificación, es posible integrar la zona de lavandería sin renunciar al diseño, la funcionalidad ni a la comodidad del día a día. Ponte en contacto con nosotros para obtener un presupuesto sin compromiso.


